
Contratar empresas que ofrecen precios muy bajos puede parecer un mérito para algunos administradores que buscan reducir costos. Sin embargo, muchas veces esos ahorros no se logran en los rubros que realmente tienen un mayor impacto en el presupuesto del consorcio, como la limpieza, la electricidad, los seguros o la plomería. En cambio, se elige una empresa de control de plagas que cobra un 30% menos.
Aunque ese porcentaje pueda parecer significativo, representa una fracción muy pequeña del gasto total del consorcio. En muchos casos, ese menor costo se explica por la precarización de la mano de obra o por el incumplimiento en el pago de impuestos y cargas sociales, trasladando al consorcio y a su administrador la responsabilidad frente a un eventual accidente o reclamo. Asimismo, algunos riesgos están relacionados con los productos utilizados durante los tratamientos.
Los plaguicidas son formulaciones químicas que pueden presentar distintos niveles de seguridad. Su correcta selección y aplicación son fundamentales para proteger la salud de las personas y el ambiente.
Algunas empresas utilizan productos de uso agrícola porque su costo puede ser inferior al de los productos formulados específicamente para el control de plagas en salud ambiental. Es importante destacar que ciertos productos autorizados para combatir plagas urbanas solo pueden aplicarse en espacios abiertos y nunca en el interior de viviendas o edificios habitados por personas y mascotas.
Los niños, las personas alérgicas (aproximadamente el 10% de la población), los adultos mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen alguna enfermedad o se encuentran en proceso de recuperación pueden ser especialmente sensibles a la exposición a solventes orgánicos y otras sustancias irritantes.
En el caso de las mascotas, también es necesario considerar que perros y gatos poseen un olfato altamente desarrollado. La inhalación de productos químicos con olores intensos puede provocar vómitos, trastornos digestivos, decaimiento y otras reacciones adversas.
En Caldén Control de Plagas, con más de 40 años de trayectoria, nunca utilizamos productos de uso agrícola para tratamientos en edificios. Desde nuestra fundación trabajamos con protocolos orientados a proteger la salud de quienes viven en los inmuebles y la seguridad de nuestros técnicos.
Utilizamos productos formulados y diluidos en agua, libres de solventes, además de cebos en gel aplicados en lugares inaccesibles para personas y mascotas. Son tratamientos sin olor y con uno de los perfiles de seguridad más altos disponibles a nivel internacional.
Además, en los próximos meses incorporaremos un nuevo sistema para el control de cucarachas que eliminará por completo el uso de productos químicos, una tecnología innovadora y única en la Argentina.
En Caldén Control de Plagas trabajamos cada día con un objetivo claro: brindar un servicio eficaz, priorizando siempre la seguridad de las personas, las mascotas y el cuidado del medio ambiente.