
Desde siempre los roedores han sido un problema muy serio en las grandes ciudades.
Nuestra Buenos Aires no es la excepción.
Principales daños producidos por roedores:
Grave riesgo sanitario: Su mordedura o el contacto con heces de ratas pueden transmitir numerosas enfermedades: leptospirosis, hantavirus, salmonelosis, peste bubónica, tifus murino y rabia, entre otras.
Roturas de cables de instalaciones eléctricas, teléfono, internet, etc. que pueden producir el corte de servicios e incendios.
Daños materiales: Cañerías, muebles y todo tipo de material puede ser roído con sus fuertes dientes.
Pérdida de clientela: Su sola presencia puede alejar clientes de manera definitiva de oficinas o locales que ofrezcan cualquier tipo de servicio.
Quién lo soluciona
Exclusivamente las empresas de control de plagas debidamente certificadas por el G.C.A.B.A. de acuerdo con la Resolución 281/26 y 282/26 de APRA
No pueden hacer el servicio empresas o particulares que no cumplan con el requisito de la certificación correspondiente.
Cómo se soluciona
Con un plan de trabajo que combine mejor manejo de residuos, orden en los sectores comunes y compromiso por parte del administrador y encargado del consorcio.
Con la colocación de cajas cebaderas cerradas, en lugares no accesibles de niños y mascotas con raticidas aprobados por ANMAT (no todos los productos que se venden están autorizados).
Con trampas de jaula, pegajosas o de resorte colocadas en los lugares adecuados.