
Tres pasajeros que disfrutaban de un paseo en el crucero MV Hondius murieron con síntomas de esta enfermedad. Hay otros cinco que están bajo investigación.
El hantavirus es transmitido por distintos roedores en el mundo. En nuestro país la especie en cuestión es el “Ratón colilargo” (Oligoryzomys longicaudatus), habita en el sur de Argentina y Chile. Su cuerpo mide de 6 a 8 cm y tiene una cola de 11 a 15, razón que justifica su nombre vulgar. Pesa de 17 a 35 grs. Comentario de mi parte: Lo he visto en San Martín de los Andes y es sumamente simpático, a diferencia del temor y aversión que producen las ratas que nos acompañan en las ciudades.
La pareja neerlandesa y el ciudadano alemán que contrajeron la enfermedad es muy probable que hayan tenido contacto con las heces, orina o saliva o sufrido una mordedura, según últimas noticias visitaron un vertedero de residuos para sacarle fotos a las aves allí presentes y pudo ocurrir lo mencionado.
Es importante destacar que sólo entre un 5 y 7 % de los roedores están afectados por la enfermedad y pueden transmitirlo.
Los síntomas son dolor de cabeza, diarrea, dolores abdominales similares a una gripe y fiebre, pero afectan al paciente gravemente en los sistemas renal, respiratorio y cardíaco y pueden provocar la muerte.
Este barco estuvo en Ushuaia y se dirigía a las Islas Canarias, pero no dejaron que los viajeros bajen en Cabo Verde, lugar donde profesionales médicos tomaron muestras y diagnosticaron la enfermedad.
¿Podemos enfermarnos en nuestra Ciudad de Buenos Aires?
Las estadísticas y la inexistencia del ratón colilargo en principio dirían que no, pero estamos hablando de biología, de cambio climático, de multitudes que viajan por el mundo y además de un dato que podría cambiar todo: En China el hantavirus es transmitido por nuestra viejo conocido Rattus norvegicus, roedor que habita en todo nuestro país, de amplia presencia en la Ciudad de Buenos Aires y que permanentemente invade nuestras calles y hogares.
También debemos destacar que la variedad de hantavirus presente en nuestro país denominada “Andina” tiene una baja probabilidad de ser contagiada de persona a persona. Sólo contactos muy estrechos y por mucho tiempo según informan las autoridades sanitarias.
En nuestro país hay que tener mucho cuidado principalmente cuando se acampa, jamás barrer e inhalar el polvillo que pueda contener excrementos del roedor cuando se ingresa en cabañas donde hayan podido alejarse estos simpáticos y mortales animalitos y estar atento a las recomendaciones de los profesionales de la salud.